¿Quiénes somos?
Somos una familia espiritual unida por un mismo carisma y una misión común: vivir y anunciar el misterio de un Dios que se hace hombre para caminar a nuestro lado. Desde que Dios se hizo carne, creemos firmemente que todo rostro humano se convierte en un lugar de encuentro con Él.
Nuestra familia es diversa y está presente en múltiples realidades, pero caminamos juntos como un solo cuerpo compuesto de:
En el corazón de la Iglesia, con María
Nuestra identidad se enraíza en la Iglesia, que amamos y servimos como cuerpo vivo de Cristo. A la luz de Louis-Marie Baudouin, contemplamos a María, la que permitió que la Palabra se hiciera carne. Es para nosotros el modelo de acogida, disponibilidad y ternura. Como ella, queremos decir "sí" a la acción del Espíritu para que Cristo siga naciendo en el corazón del mundo.

Un fundador y sus discípulos

Louis-Marie Baudouin

Mère Saint-Benoît

François-Donatien Pécot
Nuestras raíces
Nuestra historia nace del impulso de Louis-Marie Baudouin, un hombre cuya fe nos enseñó a mirar el mundo con los ojos de Dios. A su lado, figuras como la Madre Saint-Benoît y François-Donatien Pécot han forjado este proyecto de vida que seguimos hoy. No somos solo herederos de una tradición; somos discípulos en camino, animados por el deseo de encarnar el amor de Dios en lo concreto de la vida.
Nuestra misión
Como Familia de la Encarnación, nos esforzamos por:
Vivir la cercanía
Estar presentes allí donde la vida clama, especialmente junto a los más vulnerables.
Construir fraternidad
Ser puentes en un mundo dividido, desde la sencillez y el servicio.
Cuidar la «Casa Común»
Comprometernos con la Creación, reconociendo en ella la huella del Creador.
Louis Marie Baudouin



