Hermanas en el mundo

Imagen a añadir

"Hoy, como en los orígenes de la Congregación, el amor de Cristo nos impulsa a mirar la urgencia del presente para estar al servicio de la vida.

Doscientos años de caminar juntos como Iglesia. Primero respondimos a las llamadas de las diócesis de Francia y después, espoleados por los acontecimientos de la historia, cruzamos fronteras. En un momento en que la Iglesia llama a la evangelización de todos los pueblos, también nosotros, como muchos otros, partimos hacia África y América.

Y la misión continúa. Misión de Encarnación, de presencia, de inserción en medio de la gente, de proximidad, de solidaridad con los pueblos, dondequiera que seamos enviados... Comprometidos con la educación, la formación, el cuidado de los enfermos, el apoyo a las comunidades humanas y cristianas.

Misión de Encarnación que, siguiendo las huellas de nuestros fundadores, nos mantiene constantemente preocupadas por los más pobres. En las escuelas, los barrios, los pueblos y las asociaciones, las hermanas han despertado el deseo de vivir el mismo espíritu de Encarnación que las anima...

¿Podemos quedarnos con esta riqueza?

Es la savia de los hombres y mujeres, jóvenes y familias que nos rodean hoy en día.

En 2001, en Chile, los laicos celebraron el vigésimo aniversario de la fundación de la primera fraternidad de la Encarnación. Otras fraternidades y diversos grupos viven la espiritualidad de la Encarnación en Francia y otros países.

Cada cinco años, como Congregación, volvemos la mirada al camino recorrido y, dejándonos guiar por el Espíritu del Señor, discernimos nuestras prioridades:

"Atreverse a dar un paso más para vivir más solidariamente según el Evangelio. Vivir la riqueza de la internacionalidad...

Mujeres de la comunicación, lancémonos a la interculturalidad,

Mujeres compasivas, unamos nuestras fuerzas a las de los excluidos,

Mujeres de contemplación, revelemos al Dios de la vida... "

Foto 1
Foto 2